Regreso a Buenos Aires

Debíamos regresar para asistir al cumpleaños de Antonella (amiga nuestra), y por ello emprendimos viaje desde Colonia del Sacramento hacia Buenos Aires.

Pasamos por la ciudad de Carmelo, donde nos despedimos de Coco; y allí decidimos conocer el Balneario Zagarzazu, perteneciente a ésta ciudad.

El camino y la playa se encuentran rodeados de bellísimos árboles.

Ruta Uruguaya
Zagarzazu
Zagarzazu
Balneario Zagarzazu

Luego, seguimos viaje, y decidimos conocer el balneario de Fray Bentos, Las Cañas.

Puente camino a Las Cañas

Y, llegamos a Las Cañas

La calma del Río Uruguay
Carla y Patricio

Atardecer en Las Cañas

Pescando tranquilidad
Caminando por la playa
El desolado Puerto de noche

Nos sorprendió la tranquilidad y belleza del balneario Las Cañas.

La tranquilidad y soledad de la playa uruguaya
Un verdadero paraíso

Libertad, desde el muelle

Las casas tenían una bellísima vista del atardecer
Los caminos rodeados de verde

En Las Cañas nos encontramos con un matrimonio suizo que estaba recorriendo el mundo. Ellos frenaron para aconsejarnos dónde estacionar. Simpáticos, y con mucha alegría, estaban muy emocionados de encontrarse con viajeros, y nosotros también de encontrarnos con ellos, e intercambiar algunas historias de viaje.

El vehículo del matrimonio suizo

Ellos debieron seguir su camino, y nosotros disfrutar un poco más del bellísimo día; así que nos despedimos.

La playa estaba totalmente vacía, el día estaba soleado, así que decidimos darnos un chapuzón en aguas uruguayas, y pasear un poco en cuatriciclo.

Fabricio en su cuatriciclo

Disfrutando de un bellísimo día soleado
Fabricio y yo nadando

Luego del hermoso día soleado, debíamos seguir viaje a Buenos Aires. Así que tomamos la ruta 21, y arrancamos…

Ya del lado argentino
La ruta de noche

Colonia del Sacramento

En Colonia del Sacramento se realizó el primer asentamiento europeo (en Uruguay), en el año 1680. Actualmente, se puede apreciar la antigua arquitectura perteneciente a esa época. Recorrer Colonia es viajar hacia el pasado, conociendo la historia y arquitectura de la colonización portuguesa y española en nuestro país vecino, Uruguay.

En las calles de Colonia del Sacramento no hay semáforos, y la prioridad siempre la tiene el peatón. Allí es increíbe, pues apenas pisas la calle los autos se detienen; y aunque el peatón desee darle paso, ellos esperan a que éste cruze, y luego arrancan.

Visitamos la Antigua Plaza de Toros (inaugurada oficialmente en 1910), fundada por Nicolás Mihanovich. Su intención era crear una réplica de la Niza del sur de Francia. Actualmente, la Plaza de Toros está en un estado lamentable.

Iglesia

Luego de recorrer Colonia del Sacramento a pie, debimos regresar a Buenos Aires, para el cumpleaños de 15 de Antonella (amiga nuestra). Así que emprendimos viaje de regreso a nuestro país natal: Argentina.

Carmelo

Llegamos a Carmelo donde nos esperaba Coco. Él tiene una casa rodante hace muchísimos años y apenas conoció nuestra historia no dudo en recibirnos en su ciudad, y guiarnos. Carmelo es una ciudad perteneciente al departamento de Colonia, y cuenta con 18000 habitantes.

Libertad

El puente giratorio (a mano)
Playa Seré
Playa Seré

Libertad en Playa Seré
Ella venía de viaje: Estaba sobre la espalda de Patricio
Atardecer en el Río de la Plata

Con Coco

Estacionamos en un playón que se encuentra al borde de la playa, y dormimos durante algunos días con el sonido de las olas rompiendo en la orilla.

Un lagarto en la escollera
Playa Seré

El Río de la Plata baña la costa de la Playa Seré, y al atardecer se convierte en el lugar perfecto para juntarse con familiares y amigos a tomar mates, es que los colores del cielo se tornan anaranjados, y el sol va cayendo, convirtiendo el paisaje en una bellísima postal.

Atardecer en Playa Seré

También nos encontramos con un matrimonio francés que vendió todo, compró un motorhome, y se lanzó a recorrer el mundo. Nos estuvieron aconsejando, guiando, y contando sobre su experiencia viajera.

Con el matrimonio francés
Pescó una siesta
Muelle
Volando sobre el río
Se rompió el sostén del radiador, y se pusieron a arreglarlo

El día que íbamos a partir a Colonia del Sacramento, nos encontramos con Verónica y Lucho, y sus hijos, Vicky y Mirko. Ellos son argentinos, tienen un barco, y los fines de semana y vacaciones, navegan hasta las costas de Uruguay. Decidimos posponer la partida algunos días para conversar con ellos. Disfrutamos de lindos momentos con una hermosa familia. Vero y Lucho son viajeros y buzos. Les encanta el sur argentino, aunque también han viajado por países limítrofes. Vicky y Mirko son unos hijos maravillosos y muy aventureros; a ellos les fascina la vida sobre el barco.

Con Vero, Lucho, Vicky y Mirko

Y nos visitó un matrimonio argentino y su hija, que nos contaron que ese mismo día habían estado hablando de nosotros (pues habían visto el motorhome de un matrimonio francés que estaba recorriendo el mundo), y se habían preguntando: “¿Por dónde andarán los rodando ando?”. A las pocas horas, nos habían visto en la playa, nos reconocieron y siguieron hasta el motorhome para conversar con nosotros. Ellos habían regresado de un tour por Europa, y planeaban seguir viajando, pues esa era su pasión.

El camino
Cartel de Playa Seré

Llegó la hora de despedirnos, y partir a Colonia del Sacramento. Nos llevamos lindos recuerdos de Carmelo, y de las maravillosas personas que nos encontramos allí.

Fray Bentos

Luego de recorrer Santa Fe y Entre Ríos, pisamos tierra limítrofe, y cruzamos al primer país de la lista: Uruguay!! Llegamos al departamento Fray Bentos, y estacionamos para dormir esa noche allí. Ingresamos al país vecino un día después del gran temporal; el Río Uruguay había subido varios metros, y la tormenta había hecho destrozos.

Nos recomendaron recorrer el frigorífico Anglo, que queda a unos kilómetros del centro. El Frigorífico se encuentra a la orilla del río, y fue una de las principales agroindustrias de Uruguay durante el siglo XX. Hace 30 años que está abandonado, y actualmente funciona como Museo de Revolución Industrial. Además, las casas que lo rodean son de la misma época, pues en ellas vivían los trabajadores del frigorífico.

De allí, seguimos el camino que nos llevaba al Ecosistema “Monte Ribereño”, que también se encuentra a orillas del Río Uruguay.

El camino de tierra, con subidas y bajadas, está rodeado de naturaleza pura: árboles de distintas especies, pájaros de todos los colores, caballos salvajes, y playa.

Seguimos la ruta panorámica hasta llegar a un puente que soportaba hasta 3 toneladas, pues era de madera, así que decidimos estacionar a un costado, en una rotonda, almorzar con una bellísima vista natural, y dormir la siesta escuchando los sonidos de la naturaleza.


Después de disfrutar de la tranquilidad y belleza de la reserva ecológica de Fray Bentos, decidimos seguir viaje. Próximo destino: Carmelo.